A mi madre,Mi madre lucía un poco cansada, su mirada reflejaba claramente la huella de los años. Yo no hacía más que observarla, el viento poco a poco despeinaba aquel cabello cenizo y rizado al que el tiempo le había teñido unos tonos grises como muestra de su paso. Sus ojos expresaban tanto su bondad, y su lucha constante.
Los años le habían cubierto de líneas su rostro pero aun así se mantenía su belleza. Mientras seguía observándola, recordaba tanto mi infancia, y me vinieron a la mente un sin fin de vivencias a lado de aquella mujer maravillosa, la cual mientras yo con mi niñez de la mano creaba mundos ella se encargaba de teñirlos de colores para mí.
Aquella mujer que me obsequió tantos paseos al parque, quien me recitó miles de poemas mientras velaba mi sueño, quien me enseñó a andar, quien soñaba tanto conmigo antes de que yo pusiera un paso en este mundo, quien vibró de emoción la primera vez que me tuvo en sus brazos, quien ha sido capaz de mantenerme de pie hasta estos momentos y quien estuvo allí para vigilar y guiar cada uno de mis pasos, esa mujer llena de vida a la cual nunca olvidaré y siempre llevaré en mi memoria, y de la cual nunca olvidaré aquellas palabras llenas de amor que algún día me dijo:
¡Vos es lo único por lo que ha valido la pena vivir todos estos años!
sept07,2008
1:15am
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