Una cosa es muy cierta en mi vida, solo le sonrío al que se atreve a sonreírme también, cuando lo necesito. Pero aquel que no se atreve a mirarme, jamás le guardo rencor, al contrario, le sonrío doblemente pues se que me necesita aún más...
Publicar un comentario
No hay comentarios:
Publicar un comentario