No tienes idea de lo mucho que soñé con un mundo, de las noches que me estremecía sin saber porque y estabas tú despertando mi mañana con una bella sonrisa. No sabes cuanto rogué una y otra vez por encontrar una respuesta a todo lo que nos atormentaba. A pesar de los silencios y de las cosas que no se dijeron recuerdo que vivimos los mejores amaneceres y eso me mantiene viva y feliz, te observo y se que eres distinto, que me miras diferente, camino y vuelvo a soñar pero ya no más para dos, sino para encontrarme con el viento y poco a poco olvidar que eres casi perfecto.
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